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viernes, 2 de noviembre de 2007

Arriesgados eramos antes


Y si, es la pura realidad.

Ahora cualquiera le da el número de su celular al ignoto muchacho recién conocido en un local bailable.

Ningún joven debe transpirar, dudar, ni sentir palpitaciones antes de llamar a la señorita que conoció ese sábado en el mismo boliche.

Tampoco debe sucumbir a la más denigrante de las mentiras: "soy un compañero del colegio". Si, denigrante, porque en el fondo sabían que el padre guardabosques nunca les creería.

Ese hombre llevaba un listado completo de los "compañeritos" de colegio, del curso, del barrio. Con nombre, apellido, D.N.I., arbol genealógico, resultados del último chequeo médico, domicilio, cuadro de fútbol y preferencias musicales.


Y si revisamos la situación de la hembra encontraremos que no era mucho más favorable. Ante la pregunta del macho recién conocido surgían un sinfín de interrogantes: ¿Le doy mi teléfono?, ¿Y si le cambio un número? Va a pensar que no me gustó....¿Pero y si llama y atiende papá?, o peor, ¿si atiende Tomy? (porque los hermanos menores suelen ser los más crueles ante el llamado del desconocido que esta merodeando a la hermana)

Así que si el muchachito valía realmente la pena, una se arriesgaba y se lo daba nomás... rogando que llamara en el horario atpm (apto para todo público masculino). Es decir, cuando papa o el hermano menor no estaban.


Y si luego de todas las dificultades el chico te llamaba en el uso horario debido, lo atendías (taquicardia mediante) y entablablas una conversación relativamente entretenida por espacio de 10 minutos, lo más probable era que terminara siendo el hombre de tu vida!!!


Pero ahora las cosas han cambiado, y cómo!!!!

Todo niño, desde la concepción en el seno materno, tiene derecho a poseer su propio celular. Incluso antes de anotarlo en el Registro, los padres corren presurosos a sacar una nueva línea para el pequeño retoño. No vaya a ser cosa que deban cambiarle los pañales y el infante no tenga forma de enviarle un sms a la madre para informarle tan urgente situación.


Gracias a las innovaciones tecnológicas, el sistema de conquista se ha agilizado notablemente, a saber:

- Me das tu cel? - Pregunta el púber macho.

- Si, anota.-

- Ok, esperá que ingreso en el directorio. Y ya que estás pasame tu dirección de msn.

(fin de la conversación)


Entonces el muchachito ya no debe enfrentarse a los ogros de antaño, ni la jovencita correr a un cardiólogo cada vez que suena el teléfono en su hogar.


Así que esta es la conclusión. Y no es nostalgia, sino pura envidia de lo que nos perdimos...pero sin lugar a dudas....Adolescentes eramos los de antes....y arriesgados también.


Lula.

1 comentario:

Natalia Zito dijo...

Lula:

Muchas gracias por linkearnos!

Saludos.

Lic. Natalia Zito
C.E.D.A. · www.cedaonline.com.ar

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